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Una adquisición estratégica para preservar los juegos clásicos
Michał Kiciński, cofundador de CD Projekt, ha adquirido la totalidad de GOG, la plataforma digital de videojuegos sin DRM fundada en 2008. Con esta operación, valorada en unos 90,7 millones de zlotys polacos —aproximadamente 25 millones de dólares—, Kiciński pasa a ser el único propietario del portal, conocido por su compromiso con los juegos clásicos y la preservación de títulos históricos del sector.
GOG, cuyas siglas significan “Good Old Games”, nació con la misión de mantener vivos los grandes títulos del pasado, asegurando su compatibilidad con los sistemas modernos. A lo largo de los años, se ha convertido en un referente para los jugadores que valoran la propiedad real de sus juegos, sin restricciones digitales ni dependencias de conexión continua.
Continuidad e independencia bajo nueva dirección
Pese al cambio de manos, GOG mantendrá su independencia operativa y su filosofía libre de DRM, una política que la ha diferenciado de otras tiendas digitales. Según los comunicados oficiales, el acuerdo de venta también incluye un compromiso de distribución que permitirá que los juegos desarrollados por CD Projekt Red —como las sagas The Witcher y Cyberpunk— sigan disponibles en la plataforma.
Desde CD Projekt, la operación se enmarca dentro de una estrategia más amplia orientada a concentrar recursos en su negocio principal: el desarrollo y publicación de videojuegos. La compañía subraya que esta venta forma parte de una reorganización que busca impulsar la creación de nuevas franquicias y fortalecer las existentes.
Un futuro marcado por la preservación digital
La compra de GOG por parte de Kiciński se interpreta como un movimiento que refuerza la apuesta por modelos más sostenibles y respetuosos con la propiedad digital. Su experiencia en la industria, junto con su visión de mantener viva la herencia del videojuego clásico, podría impulsar una nueva etapa de crecimiento para la plataforma.
Aunque Kiciński ya no forma parte de la junta directiva de CD Projekt, continúa siendo un accionista relevante y figura clave en su historia. Su implicación directa con GOG podría significar un retorno a un papel más activo dentro del ecosistema que él mismo ayudó a construir.
Esta operación muestra cómo la preservación del videojuego y la independencia digital siguen ganando terreno. Con GOG bajo nueva dirección, el compromiso con los jugadores y con la historia del medio promete mantenerse más vivo que nunca, marcando un nuevo capítulo en la evolución del entretenimiento interactivo.
